En el el año 1986 fui trasladado al Instituto Nacional de Musicología que dependía de la Dirección Nacional de Música. Conocí al Instituto porque había solicitado colaboración respecto a la Antología de la Música para canto y piano. En esa oportunidad entrevisté al musicólogo José María Veniard quién permitió la copia de valiosos manuscritos.

El Instituto funcionaba en la calle Piedras, debajo de la autopista. Diez años trabajé en esa entidad, participando en el sector de música académica argentina. La inundación que arrasó la biblioteca forzó su traslado a la ex Biblioteca Nacional en la calle México La Sala Groussac albergaba miles de partituras, discos y documentos pertenecientes a la Biblioteca Nacional cuya catalogación no había comenzado. Colaboré con la investigadora Melanie Plesch en su comienzo. Todavía estaban los manuscritos originales de las 45 canciones de Juan Pedro Esnaola, que fotocopiamos con Aldo Antognazzi para la realización del, en ese momento, Long Play, que finalmente Iván Cosentino editó en el 2010 como CVC y que fue ternado en el Carlos Gardel 2010.

 

Compilación comparada de fuentes de Música Académica Argentina 

La tarea se enmarca en el proyecto Archivo Nacional de la Música ...

El Pasaje y la Baguala

En la Baguala, o generalizando, en el paso al registro agudo, en cantores sin educación vocal, cuando las melodías superan ciertas frecuencias ...

 

 


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